En septiembre de 2026, cerca del 69 % de la Cuenca Amazónica registró precipitaciones por debajo del promedio histórico, mientras que el número de focos de calor aumentó un 38 % con respecto a agosto. Los datos forman parte de la tercera edición del Boletín de Monitoreo Ambiental de la Amazonía, publicado por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), con el apoyo técnico del Observatorio Regional Amazónico (ORA).
El informe muestra que 22 de las 32 subcuencas amazónicas presentaron un déficit de precipitaciones, cuatro más que en el mes anterior. La precipitación media en la Cuenca Amazónica fue de aproximadamente 75 milímetros, unos 83 milímetros por debajo de lo esperado para septiembre. Desde julio, los volúmenes medios de lluvia en la región se mantienen por debajo del promedio histórico.
Las condiciones más secas se concentraron en las zonas norte y central de la Amazonía, especialmente en las subcuencas de los ríos Branco, Negro, Tefé, Jutaí y Uatumã–Nhamundá. Aunque algunas áreas del suroeste registraron precipitaciones superiores al promedio, ninguna de las 32 subcuencas presentó, en su conjunto, condiciones más lluviosas de lo habitual durante el período.
Temperaturas elevadas y aumento de los focos de calor
Además de la reducción de las precipitaciones, la temperatura media de la Cuenca Amazónica se mantuvo por encima de los valores históricos. En septiembre, el promedio regional fue de 26,37 °C, con una anomalía positiva de 1,29 °C. Las temperaturas más elevadas se concentraron principalmente en el centro-este y noreste de la región, con promedios de entre 28 °C y 30 °C en áreas de los estados brasileños de Amazonas y Roraima.
El escenario de sequía y temperaturas elevadas coincidió con el aumento de los focos de calor. En septiembre, se registraron 16.748 focos en la Amazonía, un incremento del 38 % con respecto a agosto y del 28,6 % en comparación con septiembre de 2025.
Entre enero y septiembre de 2026, el total acumulado alcanzó los 48.866 focos, un 20,3 % más que en el mismo período del año anterior. Las formaciones forestales concentraron el 42 % de los registros, seguidas de los pastizales, con el 27 %.
El monitoreo también identificó 2.661 focos de calor en Áreas Naturales Protegidas y 2.013 en Territorios Indígenas durante septiembre. En comparación con el mismo mes de 2025, se registró un aumento del 5,6 % en las áreas protegidas y una disminución del 5,4 % en los territorios indígenas.
Incendios y calidad del aire generan preocupación
La intensificación de los focos de calor estuvo acompañada de episodios de deterioro de la calidad del aire en municipios amazónicos brasileños. En Manaos, el 23 de septiembre, la concentración de partículas finas (PM2,5) alcanzó los 188,5 µg/m³, según la alcaldía, con una calidad del aire clasificada como pésima.
Otros municipios del estado de Amazonas, como Manacapuru, Manaquiri, Iranduba, Careiro e Itacoatiara, también presentaron condiciones preocupantes. La dispersión del humo demuestra que los impactos de los incendios trascienden las áreas directamente afectadas por el fuego, aumentando la exposición de las poblaciones a la contaminación atmosférica.
Los datos de superficie quemada, disponibles con un desfase de aproximadamente tres meses, muestran que la Amazonía acumuló 7.657 km² quemados entre enero y julio de 2026, un aumento del 12,4 % en comparación con el mismo período de 2025. De ese total, 1.125 km² correspondieron a Territorios Indígenas y 956 km² a Áreas Naturales Protegidas.
Monitoreo regional y perspectivas para los próximos meses
La tercera edición del boletín también llama la atención sobre el posible desarrollo del fenómeno de El Niño en el Pacífico Ecuatorial. Este fenómeno puede alterar los patrones de circulación atmosférica, favoreciendo temperaturas más elevadas y precipitaciones por debajo del promedio en partes de la Amazonía, especialmente en las regiones norte y este.
Si estas condiciones se confirman, podrían prolongar la sequía, intensificar la disminución de los niveles de los ríos y aumentar el riesgo de incendios forestales y episodios de contaminación atmosférica.
Elaborado a partir de datos de monitoreo climático y ambiental de distintas fuentes, el boletín reúne información sobre precipitaciones, temperatura, focos de calor y superficies quemadas a escala regional. Los análisis son realizados por el ORA, que integra y pone a disposición información para dar seguimiento a los cambios ambientales en la Cuenca Amazónica y apoyar la cooperación y la toma de decisiones entre los ocho Países Miembros de la OTCA.
Consulte la tercera edición del Boletín de Monitoreo Ambiental de la Amazonía (octubre de 2026), con datos correspondientes a septiembre.
Foto: Augusto Dauster – Prevfogo/Ibama



